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La exitosa historia del innovador diseño de grifo para uso público y comercial comenzó en enero de 1932, cuando se concedió la licencia de patente a la empresa subsidiaria alemana de Franke para el principio de cierre automático sin pistón. Con el número de patente 582884, la Oficina Alemana de Patentes incluyó la “válvula de descarga de cierre automático ... con ... tope en forma de barra ...”. Detrás de estas palabras se esconde la primera válvula de cierre automático, sin pistón, sin fricción y de bajo desgaste. Este principio sigue siendo, hasta nuestros días, un componente fundamental de todos los grifos de cierre automático Franke Aquarotter.
75 años después de obtener la primera patente, Franke Aquarotter reafirmó su liderazgo en la tecnología de grifos. En 2007, el sistema de antibloqueo (ABS) integrado en el cartucho fue patentado en toda Europa. Esta función ABS para el ahorro de agua detiene el caudal, si se activa continuamente el grifo de manera deliberada, con la ayuda de un control de pistón adicional, evitando, así, desperdiciar el agua y la realización de trabajos de mantenimiento innecesarios.
Los grifos de cierre automático se abren, generalmente, cuando se presiona un botón y se vuelven a cerrar, automáticamente, después de un cierto tiempo de retraso ajustable. En el elemento de cierre automático sin pistón, las dos cámaras de la válvula se encuentran separadas por un cuerpo de goma de bajo desgaste en vez de por un pistón. Dos partes que se deslizan, una contra otra, realizan la función del pistón, a la vez que la aguja de la válvula limpia el canal de compensación de presión cada vez que se usa. Se puede ajustar el tiempo de salida de agua, según se requiera, girando la aguja de la válvula.

